Mostrando entradas con la etiqueta Catalunya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Catalunya. Mostrar todas las entradas

11 mar 2017

"Libres" la webserie neorural

LIBRES





Libres la Serie de Okupación Rural

Sinopsis: Siete jóvenes indignados abandonan su estilo de vida y okupan una casa abandonada en un pueblo del pirineo para intentar crear una pequeña sociedad horizontal. Esta decisión no resulta sencilla, pues las necesidades de subsistencia, el difícil trato con el pueblo vecino y, sobre todo, las paradojas internas, son desafíos a los que deben hacer frente mientras cuajan sus relaciones personales. 

Sus vidas girarán en torno a generar confianza, cultivar un huerto en condiciones precarias, lidiar con el dueño de la vivienda que han okupado, o descubrir pequeños fenómenos paranormales en el bosque que rodea el pueblo.

En Libres, sus siete protagonistas tendrán que analizar y replantearse algunos paradigmas del ser humano: jerarquías, sostenibilidad, etc.

ENGLISH:

Synopsis: Seven middle-aged people decide to leave the city to start a new life in an deserted village. After a first positive contact with the people of the nearby village, there will be a misunderstanding that will make the locals want them to leave the valley immediately. From there on, their lives will revolve around regaining their trust, working in an orchard in precarious conditions, dealing with the owner of the house they have squatted, or discovering small paranormal phenomenons in the forest that surrounds the village. All this will take place while they try to handle their internal relationships, maintain their principles of horizontality by doing regular assemblies, and join all their different points of view. In spite of their good energy, this wont be an easy task.

Libres is a webserie on rural squatting. The 7 main characters will have to analyze and rethink some paradigms of human beings: hierarchies, sustainability, etc.

2013. Rodada en el Pirineo Aragonés y la Comunidad de Madrid.

Facebook http://www.facebook.com/libreslaserie
Twitter http://www.twitter.com/libreslaserie
Google Plus https://plus.google.com/u/0/106568597...
Blog: https://www.libreslaserie.blogspot.com
https://es.wikipedia.org/wiki/Libres_(webserie)

contacto@libreslaserie.com

Creación y dirección: Álex Rodrigo.
Guión: Beltrán Stingo, Álex Rodrigo.
Fotografía: Íñigo Olea.
Arte y Vestuario: Margarita Martínez.
Sonido: Javier Cano, Amanda Pons.
Dirección de Producción: MJ Caballero.
Casting: Jerónimo Salas, Luz Martí, Irene Ferradas.
Ayudantes de dirección: Ezequiel Romero, Ana Llanos,



15 ene 2017

"El perdido" (El perdut) de Christophe Farnarier, 2016.

El perdido (El perdut) de Christophe Farnarier, 2016. 

Sinopsis: 
En Febrero de 1994, en la comarca del Ripollès (Girona), un hombre desaparece sin motivo. Martí es un hombre normal; no es un loco ni un muerto de hambre, sólo alguien tímido y retraído. Una mañana conduce su moto alejándose del pueblo. La deja a los pies de un roble, junto a su cartera y una gorra, y se pierde en el monte. Lleva una escopeta de caza con la que intenta quitarse la vida, pero no tiene valor. Tampoco se atreve a volver al pueblo y pasa la noche a la intemperie, en los campos que conoce desde pequeño. No vuelve al día siguiente, ni al siguiente, y comienza una vida de supervivencia en el monte. 



Se esfumó en febrero de 1994 y como único rastro dejó unas zapatillas a orillas del río Guadajoz. Su hermano, con el que trabajaba en un cortijo de Villares, lo interpretó como una señal de algo. Probablemente, de que se había quedado en Córdoba y no había cruzado a Jaén. Miguel Mérida no era un loco ni un raro. Como mucho, un tipo tímido con escasas dotes sociales. Aquel febrero, hace 26 años, subió en moto a la Sierra Sur para pegarse un tiro con su escopeta pero en el último momento no encontró el valor. Como tampoco se atrevía a volver, se quedó a vivir allí. “Yo esto no lo tenía preparado”, le dijo a un periodista del Diario de Jaén cuando lo encontraron y lo arrestaron después de catorce años viviendo solo en el bosque, sin hablar con nadie, sobreviviendo con lo que la naturaleza le daba. Al parecer, había empezado comiendo almendras. Luego, aceitunas pasas. “Lo del suicidio sí que lo tenía planeado”, contó. Lo otro, simplemente, fue ocurriendo. Para ir tirando, robaba comida, herramientas, animales a los campesinos de la zona. En Alcaudete, cuando echaban de menos algo decían que se lo había llevado ‘El perdido’. 

“Me llamaron unos productores de Madrid y me dijeron que había una historia que querían que contase, la de un andaluz que había desaparecido en el monte durante catorce años”, recuerda Christophe Farnarier de un proyecto que nació hace cinco años, mientras el documentalista (La primavera, El somni) y director de fotografía (Honor de cavalleria) realizaba su último filme en el Pirineo catalán. “Me apetecía rodar algo allí, pero sobre todo es que acababa de leer Walden y esa idea no dejaba de rondarme”, cuenta el director sobre el famoso ensayo en el que Henry David Thoreau narra los dos años que vivió en una cabaña construida por él mismo cerca del lago Walden. “Lo que me interesó es esa contradicción según la cual el hombre lo tiene todo pero es incapaz de ser feliz; y sin embargo, con pocos medios puede llegar a serlo”.

El perdido, lúcida revelación de Zonacine que compite en la 19 edición del Festival de Málaga, comienza de manera muy parecida a la historia real de Miguel Mérida. En un plano largo, un hombre conduce una motocicleta. El camino es espigado, a las faldas de una ladera. El ruido de la moto desborda el plano. Llegado un momento, el hombre detiene el vehículo y continúa el camino a pie hasta que aparece la nieve. Entonces, se sienta debajo de un árbol y apoya la barbilla sobre la escopeta. Pero no dispara. “En un momento determinado hace un fuego y tenemos delante la historia de la humanidad”, explica Farnarier sobre su personaje que, al no haberse atrevido a quitarse la vida, sigue ascendiendo por la montaña con el objetivo de morirse de hambre o de frío. Pero tampoco lo hace. El instinto de supervivencia vence. Empieza bebiendo nieve, comiendo plantas y enseguida está cazando animales. “Aparece el cazador, el nómada, luego se construye una cabaña pequeña y, más tarde, otra más grande. Con sus manos va construyendo una nueva vida, se va civilizando pero camina hacia una civilización no violenta, pacífica, en paz consigo mismo”, cuenta el director.

 http://www.cinemania.es/noticias/malaga-2016-el-hombre-que-se-perdio-para-encontrarse-a-si-mismo/

La película impacta por su libertad experimental, a medio camino entre el documental y su reconstrucción a través de la ficción. La radicalidad del planteamiento estético contrasta con la universalidad del relato interior del protagonista, y es aquí donde Farnarier consigue su mayor triunfo. Del género documental mantendrá sobretodo algunas premisas estéticas, así como el sonido directo y los escenarios naturales. Estos elementos impulsarán exponencialmente la entidad emocional de la ficción, ya que es en este terreno donde todo está por construir. La búsqueda de la verdad a partir de la fantasía. La del actor, que deberá hacer suyos tanto los espacios como los objetos, pero también la del espectador, que deberá reconstruir a partir de la experiencia un argumento que no incluirá diálogo alguno.

La implicación de Adri Miserachs resulta imprescindible para el éxito de la propuesta, ya que aquí no tendrá que interpretar escenas, sino vivir una experiencia real. Gracias a su entrega y total adecuación a la propuesta de Farnarier, asistimos a una deconstrucción intrínseca al material proyectado sobre la verosimilitud y la verdad que, en contraposición a la dinámica imperante en la industria hoy un día resulta muy reveladora y, además, comparte una clase maestra sobre figuración y elucubración cinematográfica para captar los recovecos más profundos del alma humana. El discurso narrativo de la imagen será aquí culminante, ya que todo se manifestará a través de su capacidad representativa.

http://cinedivergente.com/festivales/festivales-2016/da-2016-festival-de-cine-de-autor/el-perdut-el-perdido


Hay películas que no se entienden sin conocer un poco el proceso de su creación. El perdido empezó, como la mayoría de películas, siendo un manojo de folios. El guión adaptaba una historia real ocurrida en Andalucía y le añadía una gran influencia de Walden. Con ese guión como mera guía, Christophe rodó su película en treinta y cinco días de rodaje repartidos a lo largo de un año, moviendo a su equipo «inferior a diez personas» por todo el territorio catalán. En esos treinta y cinco días filmó cerca de sesenta horas de material, en el que afirma que no había ni una toma mala, ni un plano gratuito. Sencillamente sale tanto metraje porque todo se hace de verdad: la cabaña, por ejemplo, la construyó Adri Miserachs (el actor protagonista) con sus propias manos, clavo a clavo y ante la atenta cámara de Christophe, que no se perdió ni un solo golpe de martillo. Finalmente, Christophe se llevó esas sesenta horas a la sala de montaje y las convirtió en una película de hora y media.

«Este proceso tiene que ver con algo que decía Godard sobre las fases artísticas de una película. Al principio de todo hay una idea sobre la que trabajas, por medio de la imaginación y la escritura. Después con una cámara (un objeto tecnológico), vas a crear material: y aquí intento disfrutar con la cámara, tomando el guión solo como un poso de ideas. Y la última fase es el montaje, que es cuando vuelves a tu idea del arranque, coges el material que tienes, y buscas la película. Aunque suene muy raro, creo que en el fondo la película preexiste. Antes de que yo haga la película, ya existe en algún lugar con su forma definitiva. Está por ahí, y yo la busco hasta encontrarla. El montaje consiste en encontrar el camino que te lleva hasta la película que querías. Y cuando la encuentras, la reconoces: es como cuando sale tu hijo del vientre de su madre, lo miras y lo reconoces. Pues el montaje de una película es lo mismo: es reencontrarte con tu película».







16 jun 2014

Antoni Arissa y su pictorialismo rural redescubierto en el Espacio Fundación Telefónica (Madrid)

Ganarás el pan... 
1922-1928

Arissa. La sombra y el fotógrafo. 1922-1936

Antoni Arissa

Espacio Fundación Telefónica Fuencarral, 3
28004 Madrid
Horarios de apertura: Mar-Dom / Tue-Sun: 10.00 – 20.00 h
Lun / Mon: Cerrado / Closed
Entrada / Admission: Gratuita / Free
Metro Gran Vía / Sol
T. + 34 91 580 87 00
espacio@fundaciontelefonica.com
www.espacio.fundaciontelefonica.com
Fechas: 4 junio – 14 septiembre
Comisarios: Rafael Levenfeld y Valentín Vallhonrat
Organiza: Fundación Telefónica

Espacio Fundación Telefónica acoge la primera exposición antológica de Antoni Arissa, uno de los más destacados representantes españoles de la vanguardia fotográfica

Sus planteamientos fotográficos beben de los preceptos de la Nueva Visión y de autores de las corrientes fotográficas europeas de su época

Antoni Arissa (Sant Andreu 1900 – Barcelona 1980) se inició en la fotografía a comienzos de la década de 1920 y la compaginó con su labor técnica en la imprenta familiar. Si bien en sus comienzos desarrolló temáticas costumbristas, su trabajo fue evolucionando hacia un estilo dinámico y desprovisto de los ornamentos y referencias simbolistas que tanto interesaron a los fotógrafos pictorialistas.
Arissa evolucionó pronto hacia una nueva visión, cercana a los planteamientos de la fotografía centroeuropea, caracterizada por la composición, la forma, la línea, el punto de vista y una iluminación que acentúa las cualidades y la intención de los objetos fotográficos. Este cambio se vio reforzado por su carrera como impresor y editor así como por sus conocimientos de tipografía. En ese terreno encontró el espacio necesario para el ensayo de sus herramientas visuales en la búsqueda de una fotografía personal y moderna.

Esta exposición está compuesta por más de 160 fotografías provenientes de las colecciones de negativos preservados por Fundación Telefónica y el Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya e incorpora los escasos tirajes efectuados por el autor que se conservan en papel. El proyecto culmina los esfuerzos de Fundación Telefónica en la recuperación de archivos fotográficos, labor iniciada con el Archivo Fotográfico de la Compañía, que permite, en este caso, presentar al público la primera exposición antológica de Antoni Arissa.
http://www.phe.es/es/phe/exposiciones/1/seccion_oficial/211/arissa_la_sombra_y_el_fotografo_1922-1936


Antoni Arissa (Sant Andreu 1900 – Barcelona 1980) fue probablemente el fotógrafo que aplicó de un modo más interesante los principios de la Nueva Visión en España. Diseñadores gráficos, tipógrafos e impresores -junto a los fotógrafos publicitarios- fueron en ese momento los primeros en utilizar los recursos promovidos por las vanguardias. La paulatina implantación de los principios de la typophoto, promovidos por Laszlo Moholy-Nagy, propició el nacimiento de un nuevo lenguaje visual en el que la fotografía se convirtió en la sustituta del dibujo, renovando el diseño de carteles, libros, revistas y periódicos. Arissa, impresor de oficio, se inserta plenamente en esta tendencia.

Al fin la Guerra Civil, muchas de las plataformas de difusión de la modernidad desaparecieron. El trabajo de Arissa, como el de muchos otros creadores de su generación, se redujo notablemente hasta que, poco a poco, cayó en el olvido. A principios de la década de 1990 se inició un tímido proceso de recuperación de la figura de Arissa, posicionándose definitivamente como fotógrafo de referencia con esta exposición.
http://espacio.fundaciontelefonica.com/event/antoni-arissa/
 Arissa trabajó la fotografía familiar e infantil de una forma onírica, alejada de cualquier corriente. “Sus niños abandonados y perdidos nos retratan una infancia cercana a los cuentos de los Grimm o Andersen”, explica Vallhorant. Así, desde las imágenes pintorescas de sus primeros años a la fotografía final de un hombre perseguido por su propia sombra se forja una mirada tan precisa y original que cuesta creer que cayera en el abismo del olvido. “Solo esperamos que con esta exposición se arroje luz donde jamás tuvo que haber sombra”.
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/06/03/actualidad/1401818438_569258.html

Impresor, tipógrafo y fotógrafo, Antoni Arissa colgó la cámara después de la Guerra Civil, cuando en España se cerraron todas las posibles ventanas a su frágil apuesta artística. Cuando murió, en 1980, su familia —como el resto del mundo— ignoraba el enorme valor del trabajo que realizó entre 1922 y 1936. Por eso, cuando vendieron la casa familiar de Barcelona, en 1982, tiraron la mayoría de los negativos de cristal del padre y malvendieron el resto a un chamarilero del viejo mercado de los Encantes. Ayer, sus descendientes (hijas, nietos y hasta bisnietos) reconocían el desastre ante la impagable retrospectiva que le dedica en Madrid la Fundación Telefónica, uno de los platos fuertes de PHotoEspaña, que pivota alrededor del exhaustivo trabajo de investigación y restauración llevada a cabo por los historiadores Rafael Levenfeld y Valentín Vallhonrat, quienes no dudan en calificar a Arissa como el “eslabón perdido de la historia del arte de vanguardia español”.
Arissa viajó del pictorialismo imperante a principios del siglo XX a un arte experimental en el que los detalles y la luz tomaron todo el protagonismo. Usó su vida y sus objetos cotidianos para crear. “Poco a poco, prescinde de los rostros. Se vuelve cada vez más abstracto”, explica Valentín Vallhonrat.


En el bosque I 
1922-1928
 Valentín Vallhonrat durante la visita guiada en la presentación de la exposición.

17 abr 2014

Martí Gasull "Ara que és tard" y la fotografía periférica en Barcelona





“Ara que és tard” es el último proyecto documental de Martí Gasull. Una narración visual que se centra en las personas y su relación con el campo, un pequeño viaje en el tiempo, donde recorre lo que queda de los pasos de hombres y mujeres. Encontramos un retrato social en decadencia de una forma de vivir que, con pequeñas variantes, podríamos encontrar en todos los pueblos; unos ciclos de vida marcados por oficios del campo y sus gestos que lentamente quedarán en el olvido de los más jóvenes, y en el recuerdo de los más grandes. “Los hombres cambian, pero los mismos gestos perduran”: esta es la añoranza de una época no vivida, pero narrada a través de las historias del pueblo y de los testigos de su gente. Lo que queda de aquel contexto, síntoma de una decadencia de la vida rural, lo motiva a representar casi de manera obsesiva, los últimos hombres y mujeres herederos de una vida dedicada al campo. “Ara que és tard” es un proyecto que se presenta en dos formatos, una edición en libro de autor y una muestra fotográfica.
Martí Gasull (El Morell,Tarragona 1985). Estudia el Grado Superior de Fotografía Artística y de Gráfica Publicitaria en la EADT, Tarragona. Con la necesidad de avanzar en su aprendizaje en la fotografía, continúa su formación en GrisArt Escola Superior de Fotografia de Barcelona estudiando el Curso Profesional de Fotografía Publicitaria, Retrato y Moda y el Curso de Creación de Proyectos . A finales de 2012 entra a formar parte del colectivo LLumull Accions Audiovisuals, donde crea el espacio cultural Parking con el objetivo de acercar la imagen a la sociedad desde su vertiente artística, histórica y documental . En la actualidad , combina su formación como fotógrafo participando en cursos y seminarios con la labor de divulgación y reflexión fotográfica desde Parking. La obra fotográfica de Martí Gasull está impregnada del entorno con el que ha crecido. Su trabajo refleja a la perfección las dinámicas, escenas e inquietudes de su paisaje social y rural más inmediato. El autor nos narra desde su punto de vista, el lugar donde ha nacido, vivido y sentido. Un trabajo puramente de identidad y territorio, con la intencionalidad de registrar el presente del mundo rural y de sus entornos.



 Una història amb majúscules dona pas a la vida de la gent. Un petit viatge en el temps, on es ressegueix el que en queda de les passes dels homes i les dones. ARA QUE ÉS TARD ens endinsa en un món en part ja desaparegut. Hi trobem un retrat social en decadència d’una forma de viure que, amb petites variants, podríem trobar en tots els pobles; uns cicles de vida marcats pels oficis del camp que lentament quedaran en l’oblit del més joves, i en el record dels més grans. L’enyorança d’una època no presenciada, però viscuda a través de les històries de poble i vivències de la seva gent, del què en queda d’aquell moment, el condueixen a representar, casi d’una manera obsessiva, la decadència de la vida rural.

A story in capital letters becomes the excuse for a short journey in time which recollects the traces of the past and its men and women. ARA QUE ÉS TARD offers an insight to a world on the verge of disappearance. The series provides a social portrait of a life form in decadence, which, in its variants, can be found in any village. It showcases forms of rural life about to be eclipsed, forgotten by the young and left in the memoirs of the eldest. The nostalgia of a time past – not personally witnessed by the young photographer yet sensed through the stories of the village and the experiences of its inhabitants – turns into an almost obsessive testimony of the current decadence in rural life.

Vemos una nueva ola de fotógrafos que procede de Cataluña que documenta la periferia cercana a Barcelona y que bien puede componer una gran exposición colectiva. Entre otros artistas encontramos a los siguientes que van desde clásicos contemporáneos como Xavier Rivas hasta jóvenes como Albert Lozano que empiezan a despuntar al igual que Martí Gasull tratando esta temática. 
José Jurado





Albert Lozano
El trabajo de Albert Lozano comentado por Martí Peran en el siguiente enlace: