Editorial La Fábrica publica España a mano un volumen a modo de guía, creado en colaboración con Cervezas Alhambra, en el que se recorre la artesanía de nuestro país con una cuidada selección de talleres y empresas de artesanía. España a mano (La Fábrica, 2018) es la primera guía que recoge en un único volumen una selección de los mejores ejemplos del trabajo artesano en nuestro país. Profesionales, empresas centenarias y otras de reciente creación reunidas en una guía que incluye 83 espacios de 16 comunidades autónomas.
Se trata de una obra que, como señala la investigadora y directora del proyecto Macarena Navarro-Reverter, “reivindica un lugar de honor para los artesanos en el universo del diseño, pues en los objetos hechos a mano reside la esencia del lujo”.
La relación entre artesanía y diseño es uno de los ejes en torno a los que se ha construido este trabajo, que ofrece la oportunidad de descubrir una nueva dimensión de la artesanía. Un vínculo que se hace también visible a través de los textos que introducen cada una de las secciones del libro, firmados por profesionales del diseño, el arte, la arquitectura y la gastronomía, como Martín Azúa, Paloma Cañizares, Nacho Carbonell, Teresa Sapey, Álvaro Catalán de Ocón, Pedro Feduchi, Gonzalo Fonseca, Raquel Rodrigo y Federico Oldenburg.
España a mano, que se presenta también como una guía de viaje a través de la artesanía local, busca revitalizar la artesanía local, poniendo también en valor aspectos como su carácter sostenible y, como señala Navarro-Reverter, “ofrecer a las nuevas generaciones un medio de vida que les haga partícipes de su tradición y de su historia”.
El libro, creado en colaboración con Cervezas Alhambra, nace con la misión de potenciar la proyección de futuro de los artesanos y ayudar en el acercamiento de la artesanía contemporánea a un público más extenso.
En definitiva, se trata de un viaje por nuestra mejor herencia cultural a través del trabajo de orfebres, ceramistas, vidrieros, tallistas o artesanos textiles, que tienen en común su compromiso con la calidad, el trabajo hecho a mano y la preservación de nuestro patrimonio cultural, todo ello a través de la tradición, que han sabido conservar sin renunciar a la vanguardia.
Naturaleza, paisaje, agroecología, tradiciones, memoria, ganadería, poesía, futuro, pasado y presente del medio rural en algunos libros aquí recomendados.
Las canciones de los árboles. Un viaje por las conexiones de la naturaleza.
Mutur Beltz es un proyecto de vida de Laurita Siles (Marbella 1981) y Joseba Edesa (Karrantza, 1985). Este nace a partir del origen pastoril de la familia de Joseba, contagiado del afán común por el mundo ovino, tomando como punto de partida las ovejas carranzanas de cara negra, actualmente una especie en peligro de extinción.
Desde la experimentación en la práctica artística han creado dos objetos-esculturas: Una BiziKarder (una bicicleta cardadora de lana) y una BiziRueka (Una rueda de hilar sobre un bicicleta). Estos dos artilugios para trabajar la lana han sido y son el inicio de un compendio de acciones y piezas. Como por ejemplo, una serie limitada de Txapelas Mutur Beltz, (boinas de lana de oveja carranzana de cara negra) confeccionadas a partir de la técnica de fieltrado húmedo.
Bajo una actitud humilde hacia la vida saludable, creativa y participativa; este proyecto tiene como uno de sus objetivos revalorizar la lana como producto y la recuperación de tradiciones sostenibles, participando en la conservación y renovación del patrimonio.
Joseba y Laurita se conocieron a comienzos del 2013 y poco a poco han ido gestando un humilde sueño común, la intención de dejar la ciudad y vivir en el campo; en busca del impulso ecológico, de una autogestión y soberanía alimentaria desde la experiencia creativa. Un camino largo, que tiene un comienzo: Mutur Beltz... pero no su final.
Desde Rural Contemporánea les deseamos mucha suerte en esta gran aventura.
Durante los meses de verano del año 2015, realizamos un recorrido por alguno de los caseríos de los pastores y pastoras que mantienen la raza de ovejas carranzana de cara negra; así como el encuentro mujeres conocedoras del proceso de hilado tradicional del valle; para aprender y conocer sus labores respectivamente y poder acercar parte de ellas, mediante un documento video gráfico.
Una experiencia inolvidable, durante las largas conversaciones mantenidas hemos aprendido muy diferentes cuestiones. Por una parte, las familias ganaderas se manifiestan visiblemente preocupadas por el futuro de estos oficios, carentes de relevo generacional. Por no hablar de tareas relacionadas con la lana; como de hilado o el cardado. Hoy día oficios en desuso. En todo el Valle de Carranza solo hemos entrado dos mujeres octogenarias que sepan realizar este oficio: Encarna y Femia. Aunque en la actualidad, no lo practiquen. Y es que, a día de hoy, como en muchas otros lugares, en el Valle de Carranza la lana se tira a la basura.
La Lana es una materia prima valiosa que tiene una gran cantidad de propiedades (antibacteriana, aislante térmica y acústica, impermeable, ignifuga, etc.) Pero que a día de hoy se ha convertido en un problemático residuo.
Este documento forma parte de nuestra labor investigadora sobre la idea de repensar nuevos modelos de caserío desde la experiencia creativa. Cuestionando dicotomía entre el arte y la artesanía, donde estos oficios primarios, como el de pastora o hilandera se nutren de la preeminencia del componente social del arte. Entendiendo este como un lugar de resistencia vital y de reflexión sobre la necesidad de un cambio social alejado del sistema capitalista que nos inmunda, en busca del impulso ecológico, de una autogestión y soberanía alimentaria adecuada al valor pedagógico de un espíritu crítico y creativo.
Nos ha gustado ver como la artesanía toma cada vez más presencia dentro de los stands de Fitur la feria más importante de turismo en España celebrada en Madrid del 28 de Enero al 1 de Febrero de 2015. En la fotografía superior vemos a Alfonso Alcaide de La Rambla trabajando el barro.
Alfonso Alcaide trabajando el barro ante el público y obsequiando sus pequeños jarrones de barro de La Rambla a los visitantes de la feria.